Financieras que cometieron fraude en la República Dominicana

Miles de ahorristas en la República Dominicana se han visto afectados por las estafas de las entidades de intermediación financiera, las cuales han cometido fraude por más de 7 mil millones de pesos. 

El perito y experto venezolano, Carlos Eduardo Salinas Rodríguez, indica que desde el 2014 nueve entidades se han visto involucradas en este hecho, lo que puso en evidencia las “deficiencias regulatorias de las autoridades fiscales a esas empresas captadoras de capitales”, ya que las mismas operaban en el país sin restricciones. Esto es el resultado de la previsión y la regulación, donde miles de personas han perdido sus ahorros. 

Muchos de los procesos se encuentran en los tribunales para ejecutar la demanda respectiva, pero son  causas que requieren de tiempo y recursos, donde la mayoría se encuentra en un limbo jurídico.

La Financiera Inversia, propiedad de Teodoro Hidalgo Méndez, ex directivo de la Cervecería Nacional, se le acusa por estafa a 300 personas por más de RD$ 1.500 millones. Sus oficinas fueron allanadas en noviembre de 2016 por la Fiscalía del Distrito Nacional. 

Por su parte, los fraudes realizados por el Banco Peravia superan los 2 mil millones de pesos, quienes ofrecían préstamos fantasmas a través de identidades ajenas a fin de beneficiar los ejecutivos del banco. Esto sucedió con el 80 por ciento de los préstamos que se emitían, los cuales se hacían de forma fraudulenta. Por este caso están siendo imputados Raúl Gorrín, presidente del canal venezolano Globovisión, Alejandro Andrade, quien fue Tesorero Nacional del ex presidente de Venezuela Hugo Chávez Frías, y Gabriel Arturo Jiménez Aray, ex propietario de banco. 

Otro de los casos lo representa la Corporación de Crédito Rona, quienes estafaron a sus clientes por un monto que supera los 300 millones de pesos. Más de 75 por ciento de sus préstamos eran ficticios, y a pesar de los esfuerzos que realizó el Banco Central para mejorar la situación, los problemas de liquidez aumentaban cada día.  

En julio de 2016 se interviene la sede principal y doce de las sucursales de la Inmobiliaria Belgar, por violar la Ley Monetaria y Financiera, lavado de activos, estafa, falsificar documentos y realizar captaciones ilegales de capital por un monto que asciende más de RD$ 300 millones. La misma operaba en casi todo el país sin estar regulada. Sus sucursales se encontraban en Los Frailes, Los Girasoles, Los Alcarrizos, Villa Mella, Los Ríos, Guaricanos, Herrera, Autopista Duarte, Barrio los Ángeles, Carretera Mendoza, Sabana Perdida y Los Mameyes. 

Más de 400 personas fueron estafadas por la Financiera Comercial Morales por un total aproximadamente de RD$ 1.100 millones. Carlos Eduardo Salinas Rodríguez  indica que las personas firmaron un contrato comercial con la financiera, donde se les ofreció la ganancia de intereses hasta de un 18 por ciento por el dinero invertido, pero la financiera se declaró en quiebra por falta de liquidez, siendo la misma intervenida en enero de 2017. 

El Banco Providencial a través de la Inmobiliaria Propiherbon, estafó a los ahorristas por más de 600 millones de pesos. El banco se encargaba de atender de forma personal las captaciones ilícitas a través de la inmobiliaria, se violaba la Ley Monetaria y Financiera 183- 02, y se adulteraban los estados bancarios para ocultar la realidad de la entidad bancaria. 

Recientemente, en febrero de 2019, se encuentra el caso de la Corporación de Crédito Oriental, donde la Fiscalía del Distrito Nacional allanó las oficinas de la referida corporación por el fraude de 1.600 millones de pesos. En el procedimiento fueron privados de libertad cuatro empresarios: Maybert López Núñez, Robert Eduard López Núñez, Roberto López Santiago y Ana Cristina Duvercies, quienes forman parte del consejo de administración de la Corporación y la Financiera Oriental S.A.

Se les acusa de estafa, lavado de activos, falsificación de documentos, asociación de malhechores y violar la Ley Monetaria y Financiera. La entidad se encargaba de captar recursos en dólares sin que los mismos fueran reportados en la Superintendencia de Bancos, por lo cual, no se les daba respuesta a las solicitudes de devolución de capitales por parte de los depositantes.

Carlos Eduardo Salinas Rodríguez