INNOVACIONES EN EL SECTOR INMOBILIARIO EN LOS PRÓXIMOS DIEZ AÑOS.

La digitalización está afectando a todos los ámbitos de la vida. Esto también se refleja en las tecnologías relevantes del sector inmobiliario, menciona el Venezolano empresario, desarrollador de proyectos inmobiliarios Manuel Ricardo Alonso Cevallos. Las tendencias inmobiliarias como la inteligencia artificial, la robótica, la impresión 3D y la biología sintética tendrán un impacto masivo en la industria inmobiliaria en los próximos años. Exactamente qué impacto queda por ver. Pero una cosa es cierta: solo los expertos en bienes raíces que integrarán estos desarrollos en sus procesos de negocios a tiempo tendrán éxito a largo plazo nos refuerza el empresario Venezolano, quien a continuación detalla las siguientes tendencias;

Tendencia 1: Edificios Impresos en 3D
La impresión 3D de edificios es la tendencia inmobiliaria más grande y prometedora de todos. Permite construir una casa completa, sin excavadoras ni grúas, y con costos de material y mano de obra más bajos que nunca. Ya se han impreso varias casas en Shanghai, China,  y  todo un edificio de oficinas se imprimió en 3D en Dubai.  Sin embargo, estos  edificios impresos en 3D todavía están lejos de tener la calidad de los edificios convencionales.  Por lo tanto, aún tomará algún tiempo antes de que esta tendencia tenga un gran impacto en la industria de la construcción local, especialmente a la luz de que Alemania tiene muchas regulaciones y estándares de construcción estrictos.

Tendencia 2: Realidad Virtual
Otra tecnología en el sector inmobiliario que deberíamos vigilar es el llamado método de realidad virtual. Esto permite a los futuros propietarios ver el diseño y el ambiente de su nuevo hogar en detalle explícito utilizando gafas de realidad virtual en 3D. Esta tecnología podría convertirse en una ventaja decisiva para los agentes inmobiliarios con visión de futuro, especialmente cuando comercializan nuevos desarrollos inmobiliarios. Estas nuevas gafas 3D también podrían ser útiles para los prospectos que no pueden ver la propiedad físicamente. La persona que usa las gafas puede moverse libremente e interactuar con el entorno virtual, e incluso «sentir» la incidencia de la luz o el tamaño de la habitación.

Tendencia 3: Inteligencia Artificial.
La inteligencia artificial tiene la capacidad de resolver problemas matemáticos y lógicos mejor que cualquier humano. Por esta razón, las computadoras asumirán muchos trabajos en los próximos veinte años que aún están siendo realizados por humanos. Ya sea físicamente como robots o invisiblemente en forma de software. Mientras que antes las máquinas solo se usaban para reemplazar el trabajo manual, ahora también tienen capacidad mental y la capacidad de aprender. La inteligencia artificial podría representar una gran oportunidad para los expertos en bienes raíces. Los desarrolladores podrían usar un software de análisis estructural controlado por computadora en combinación con un software de diseño para calcular estadísticas de construcción.

Tendencia 4: Robótica
Estrictamente hablando, los robots no son exactamente tan nuevos en el sector inmobiliario. Pero si los desarrollos en robótica se combinan con tecnología de sensores mejorada, inteligencia artificial e infraestructuras de computación en red, esto pronto podría llevar a una tecnología revolucionaria. Esto se debe a que los robots pueden realizar el trabajo manual en la construcción de forma mucho más rápida y precisa y, por lo tanto, también de forma más segura.

Tendencia 5: Biología Sintética.
Todavía es demasiado pronto para decir hasta qué punto la biotecnología, cada vez más sofisticada, tendrá un impacto en la tecnología utilizada por el sector inmobiliario. Pero una cosa está clara: tan pronto como afecte la producción de materiales de construcción, el ciclo de vida de los edificios aumentará significativamente. En un futuro no muy lejano, podría haber materiales que se reparen o incluso se reestructuren a través de la mitosis, o paredes cibernéticas que se adapten a los requisitos de los ocupantes de los edificios, concluye Manuel Ricardo Alonso Cevallos.

Manuel Ricardo Alonso Cevallos